La financiación de un proyecto de empresa quizás es el paso más importante de todo la puesta en marcha del negocio. Sin medios no hay inversiones ni gastos y por lo tanto, no habrá beneficios.
La financiación está muy fuertemente relacionada con los gastos e inversiones, con lo cual los tratamos en su conjunto. Hace falta conocer los recursos necesarios antes de poder indicar la financiación total necesaria y su origen. En el caso más sencillo, podrás aportar todo al capital por ahorros propios. Sin embargo, si las necesidades de inversión son más altas, habrá que recurrir a financiación bancaria (préstamos) o financiación ajena (inversores). Cada una de estas formas de financiación tiene sus ventajas e inconvenientes, y hay que tener estas muy bien en cuenta.
Además, por algunas inversiones se puede solicitar subvenciones, tanto de las comunidades autónomas como de la administración nacional.
1. Financiación inicial:
Una vez conocidos los gastos de inversión (recordemos que en términos financieros se denomina activo), debemos estudiar las diferentes fuentes de financiación, tanto propias como externas, para cubrir este desembolso inicial. Analicemos cada posible punto de financiación (conocido como pasivo):
- Recursos personales (capital): Incluiremos todas las aportaciones monetarias propias que hagamos para arrancar el negocio (préstamos familiares, ahorros del empresario, etc)
- Aportaciones de capital de terceros-socios: Incluiremos las aportaciones dinerarias de los socios.
- Créditos de entidades financieras: Es el punto principal de financiación externa. Incluiremos la cantidad económica (el capital) que el Banco o Caja de ahorros nos conceda.
- Sociedades de capital-riesgo: Este tipo de sociedades de inversión de capital, prestan aportaciones a algunos negocios muy específicos (por ejemplo a negocios innovadores). Si se diera el caso de que realizaran una aportación, habría que incluirla.
- Sociedades de Garantía recíproca: Estas sociedades se dedican a avalar a las empresas con objeto de facilitarles el acceso al crédito. En el caso de que acudamos a estas sociedades, debemos especificarlo.
- Ayudas y subvenciones: Aquí incluiremos aportaciones por parte de organismos públicos o entidades privadas para la creación de un negocio o la ayuda para contratación de personal, mobiliario, etc. Como consejo, diremos que no debe confiarse en las subvenciones como principal medio de financiación, ya que puede darse el caso de no conocer la cantidad subvencionada al montar la empresa por no estar aprobada.
- Proveedores: En ocasiones, los proveedores podrán suministrarnos las materias primas con la posibilidad de aplazar un periodo de tiempo los pagos. Aquí deberemos especificar qué cantidad ha sido aplazada.
- Otras fuentes de financiación: Incluiremos cualquier otro punto que no haya especificado anteriormente.
2. Inversiones
La inversión inicial es uno de los puntos más difíciles para el empresario. Debemos conocer de forma exacta qué cantidades económicas podremos aportar para arrancar el negocio (recursos propios) y qué cantidades debemos pedir a entidades bancarias o inversores para financiarnos.
Para ello debemos especificar cada uno de los gastos que tengamos para la puesta en marcha de nuestro negocio. Se divide entre inversiones (contablemente amortizables) y gastos (no amortizables). La inversión inicial constaría de:
- Gastos de constitución y puesta en marcha: Los costes cambiarán dependiendo del tipo de sociedad elegido. Incluiremos todos los gastos relativos a la constitución de la sociedad para que podamos comenzar a operar de forma legal (gastos en abogados, notarios, asesorías, licencias de apertura, impuestos, estudios de mercado, etc). También incluiremos los gastos que surgieran en caso de una ampliación o apertura de nuevas sedes.
- Edificios, locales y terrenos en propiedad: Debemos incluir los costes relacionados a la compra de terrenos, edificios o locales para el desarrollo del negocio.
- Depósitos y fianzas por alquiler: Si optamos por un alquiler, incluiremos la fianza del alquiler del local (el importe equivaldrá aproximadamente a dos mensualidades), así como las comisiones inmobiliarias si se establecen.
- Adecuación del local: Incluiremos todos los gastos correspondientes a la preparación del local para el desarrollo de la actividad: gastos en fontanería para la puesta en marcha de una conexión a la red de aguas, gastos para recibir el servicio eléctrico y de gas, gastos para sistemas de telecomunicaciones como el acceso a internet, telefónico o de televisión, gastos en pintura, albañilería, carpintería, etc)
- Maquinaria: Incluiremos el desembolso que hagamos en la compra de los distintos dispositivos relacionados con el proceso productivo. En este punto podemos incluir la compra de los equipos informáticos o bien darle un apartado diferente.
- Herramientas, utillaje y mobiliario: En este apartado incluiremos la compra del resto de material necesario para nuestro negocio, así como el mobiliario que tenemos que adquirir. Incluiremos también el gasto en rótulos o demás elementos de decoración.
- Elementos de transporte: Si procede, añadiremos la adquisición de vehículos o los elementos necesarios para posibilitar el transporte de bienes o de los empleados.
- Existencias: Debemos contabilizar y valorar las existencias necesarias inicialmente para el arranque de la actividad (la primera compra de productos)
- Derechos de traspaso, patentes y marcas: Incluiremos los costes de adquirir los derechos para realizar nuestro negocio, por ejemplo la cesión del derecho de uso de un local por parte de un negocio ya establecido o de la adquisición de los derechos de uso de una marca o una patente
3. Gastos
Los gastos son costes no recuperables ni amortizables, entre ellos están:
- Gastos financieros: gastos de préstamos y avales por entidades financieras
- Salarios: para muchas empresas los salarios son el gasto más importante de todo su estructura financiera.
- Gastos de profesionales externos: consultores, asesoría, abogados... son todos profesionales a las que las empresas pueden acudir, pero su coste no es amortizable y puede ser considerable.
- Gastos de alquileres y leasing: los locales, medios de transporte y incluso lo maquinaría utilizada puede ser alquilada o 'leased'. Esta forma tiene la ventaja de no tener que hacer grandes desembolsos y además no se presente en al balance, lo que también puede tener un efecto positivo fiscalmente. Sin embargo hay que tener en cuenta que alquiler una máquina o un coche a largo plazo será más caro que su adquisición.
- Otros gastos: Se incluirá cualquier otro gasto no establecido en los puntos anteriores.
- Provisión de fondos- Tesorería: Debemos incluir, además, una estimación de la cantidad de dinero que creemos será necesaria para el funcionamiento del negocio durante los primeros meses en función de los ingresos por ventas que se vayan a producir.