Hace meses que los juguetes monopolizaron los anuncios de televisión, semanas que las tiendas lucen sus adornos y las calles se llenaron de farolillos de colores que pronto lucirán. Overbooking en los restaurantes y al fin gente en las tiendas... No podría ser de otra manera: ¡El espíritu navideño se apodera del universo!
Son las vacaciones más deseadas y odiadas a la vez. ¿Quién no conoce a alguien que adore estas fechas, que disfrute con el bullicio de los compradores, con el frío en la cara y el olor a castañas asadas sobre todo en Navidad? A la vez que quien no sabe de alguien que odie estas fechas por considerarlas adalid del consumismo?
Como en todos los aspectos de la vida defensores y opositores. Aquellos que adoran la Navidad se escusan diciendo que son fechas para estar con la familia, con los amigos y los que no la soportan argumentan que el consumismo se apoderado de todo haciendo desaparecer el verdadero espíritu navideño.
Estas sin duda no serán unas navidades "típicas", la situación económica en muchas casas españolas no es muy próspera por culpa del paro y la inseguridad que ha generado "la crisis", así que los Reyes magos quizás no podrán llegar a todas las casas este año. Quizás no en todos los hogares lo celebren con turrón y champán... Incluso podríamos calificar estas navidades de atípicas ya que es la primera vez que las rebajas se adelantan a Papa Noël y que se dispara el ahorro en estas fechas en lugar del gasto.
Esperemos al menos que nos invada el duendecillo de la felicidad que se pasea por estas fechas entre nosotros y deseemos un próspero año nuevo que es lo que nos hace falta.