
El nuevo plan, una de las prioridades de la presidencia española para este semestre, debe sustituir a la fallida estrategia de Lisboa, que pretendía convertir a la UE en la economía del conocimiento más competitiva del mundo en 2010. Pero sus objetivos han sido sistemáticamente incumplidos por los Estados miembros.
Pese al fracaso de Lisboa, el Ejecutivo comunitario no propone tampoco esta vez sanciones para los países que no respeten los objetivos económicos, tal y como había sugerido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. No obstante, sí que sugiere reforzar los mecanismos de cooperación económica entre los Estados miembros, con medidas como un mayor control sobre las reformas, o el envío de recomendaciones a los países incumplidores e incluso de advertencias para que modifiquen su política económica como se ha hecho recientemente con Grecia.
"La crisis ha puesto al descubierto nuestras flaquezas", ha resumido en rueda de prensa el presidente de la CE, José Manuel Durão Barroso, quien ha subrayado que "seguir como hasta ahora no es una opción". Barroso ha respondido a algunas críticas asegurando que la propuesta, que deberá ser debatida por gobernantes y parlamentarios europeos a lo largo de este semestre, "tiene en cuenta la urgencia". La nueva estrategia, bautizada Europa 2020, contiene "lo que tenemos que hacer desde ahora, no dentro de 10 años", ha enfatizado el presidente de la Comisión.
Para centrar los esfuerzos y facilitar los progresos, la Comisión propone que la nueva estrategia económica se centre únicamente en cinco cuantificados y una nueva arquitectura de vigilancia reforzada, con instrumentos de alerta, pero sin sanciones.
En primer lugar, aumentar la tasa de empleo de la población entre 20 y 64 años del actual 69% al 75% en 2020. Bruselas también pide incrementar el nivel de inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) del actual 2,9% al 4% del PIB. El Ejecutivo comunitario quiere además incluir en la estrategia económica los objetivos ya acordados de lucha contra el cambio climático: reducción de las emisiones del 20%, ahorro energético del 20% y cuota de renovables del 20%.
El cuarto objetivo que propone Bruselas tiene que ver con la educación y consiste en reducir la tasa de abandono escolar del 15% de media actual -en España el doble- a menos del 10% de aquí a 2020, y en aumentar la cuota de población entre 30 y 34 años que ha completado la educación terciaria, tanto la universitaria como la no universitaria, del 31% al 40%.