
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está tratando de recortar el déficit fiscal, el cual alcanzó el 11,5% del PIB en 2009, y de afrontar una crisis de confianza en los mercados financieros, que ya ha golpeado a otros miembros de la zona euro como Grecia y Portugal.
"El Gobierno ha enviado una propuesta sobre pensiones al parlamento y no la vamos a retirar, con manifestaciones o sin ellas", ha asegurado Corbacho.
Una encuesta del diario 'Público' muestra que el 49% de los españoles apoyaría una huelga general contra el plan del Gobierno de subir la edad de jubilación de 65 a 67 años y considera un recorte del pago de las pensiones por el envejecimiento de la población.
Los sindicatos han anunciado manifestaciones de protesta para finales de mes, marcando así el final de una relativa buena relación con Zapatero.
EL Gobierno ha trabajado por mantener a los sindicatos de su lado durante la crisis, a pesar de que el desempleo se ha doblado hasta casi el 20%, prometiendo no ceder a las reclamaciones de los empresarios de abaratar la contratación y el despido de los trabajadores.
Pero los inversores tienen miedo de que algunos gobiernos de la zona euro, sobre todo en el sur de Europa, puedan incurrir en el impago de sus deudas y fracasen en la reducción de sus déficits fiscales.
La venta de bonos de Grecia y Portugal ha sido particularmente dura. Pero la deuda española también ha sufrido aunque en menor medida, con un rendimiento del bono a diez años un punto porcentual por encima del alemán, la referencia en la zona euro.
Corbacho también dijo a 'El Mundo' que espera que los sindicatos y las asociaciones de trabajadores alcancen un acuerdo sobre la reforma laboral para reducir la temporalidad y hacer que las empresas apuesten por los contratos de larga duración.
Corbacho sostiene rotundamente "Deberíamos hacer un esfuerzo para tener un acuerdo en el plazo de tres meses" .