Los intentos de las empresas turísticas por evitar la subida del IVA han caído en saco roto. Ni la propuesta del PP para bajar el tributo del sector turístico al tipo superreducido (un 4%) ni la de CiU de aplazar la subida hasta que finalice la temporada alta, que va de junio a octubre, han fructificado.
Las dos fueron finalmente rechazadas gracias a los votos del PSOE, PNV y Coalición Canarias, pero eso no significa que el sector haya aflojado su presión para conseguir una compensación por ese incremento impositivo.
De hecho, fuentes cercanas a la negociación señalan que el Ministerio de Economía y el ICO están estudiando una propuesta para permitir el acceso de las empresas turísticas al crédito directo del ICO. Esta propuesta, elaborada por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), ya cuenta con el respaldo de CiU, PP y Coalición Canaria, lo que puede ser una garantía de que saliera adelante si, tal y como ocurrió con la proposición no de ley del PP para frenar la subida del IVA, toda la oposición vota en bloque contra el Ejecutivo.
La propuesta destaca la necesidad de que las grandes empresas turísticas, en especial las grandes cadenas hoteleras, puedan tener acceso al crédito directo del ICO a través de una de las líneas de financiación directa que dispone el organismo para grandes inversiones en España (Grinve). Para poder participar de la misma, el Ejecutivo sólo tendría que nombrar sector estratégico al turismo y eso le posibilitaría el acceso a estos préstamos, de los que ahora mismo se pueden beneficiar empresas de mejora medioambiental, energía, gas, infraestructuras, telecomunicaciones o I+D+i. La cuantía mínima del préstamo es de 6 millones de euros, ampliable a 10 siempre que se haga bajo la modalidad de "project finance" (la viabilidad del proyecto funciona como garantía).
Según los últimos datos del ICO, la dotación de la línea se elevó a 3.416 millones de euros en 2008, de los que la mitad se destinaron a proyectos de desarrollo regional (1.790 millones de euros). En segundo lugar figuran las infraestructuras energéticas, con préstamos por valor de 875 millones de euros, y las infraestructuras de transporte, con 223 millones.
La reticencia inicial del Ejecutivo a ofrecer préstamos directos del ICO (en los que el organismo asume todo el riesgo ante posibles impagos), ha desaparecido ante la propuesta anunciada por el Gobierno de que el ICO financie de forma directa los proyectos de inversión de las pymes hasta un máximo de 200.000 euros.
Otro de los argumentos esgrimidos por los empresarios es que los créditos directos del ICO no computarían como déficit y no introducirían más presión sobre las cuentas públicas, fuertemente controladas por la Comisión Europea. De hecho, la ministra de Economía, Elena Salgado, reconoció recientemente que pese a que los créditos sí supondrán un mayor endeudamiento, no computarán como déficit a efectos de contabilidad nacional, lo que evitará elevar el abultado déficit público, situado en el 11,4% del PIB.