El viernes, otro juzgado mercantil, en este caso de Bilbao, rechazó también las medidas cautelares solicitadas por ACS contra el cese aprobado por la junta de Iberdrola en marzo del recién nombrado consejero del grupo constructor en la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán.
Contra el auto del juzgado madrileño cabe recurso de apelación en un plazo de cinco días. El juez rechazó la adopción de medidas cautelares contra ACS por posibles daños provocados a terceros por mora procesal al concluir que "se hace difícil advertir la presencia de un riesgo" por "un mero acuerdo aprobatorio de las cuentas anuales y de la gestión social". De acuerdo con el auto, ACS cumplió la "apariencia de buen derecho" en sus cuentas de 2009. El juez dice que "resulta llamativo" que parte de las omisiones ni siquiera van referidas a las cuentas anuales. Además, razona que la mayoría de las supuestas irregularidades denunciadas "no se derivan de la contabilización de operaciones inexistentes", sino que serían "meras omisiones" de una mayor información en la memoria que "podrían haberse subsanado por el simple expediente de ejercitar el derecho de información reconocido a todo accionista".