Tras leer las propuestas de este partido asegura que "la mayoría, el 70%, son medidas sobre las que se puede hablar". La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, a la salida de la reunión bilateral con el PP también se mostraba optimista, aunque reconocía que en el ámbito fiscal hay "diferencias profundas". Sin embargo, el coordinador económico del PP, Cristóbal Montoro, ha descartado un acuerdo global y ha asegurado que sólo ve coincidencias "puntuales" en "temas secundarios".
El vicesecretario general del PSOE dice que ha pasado toda la noche leyendo el documento de propuestas del PP. "Con los papeles en la mano, es posible alcanzar un acuerdo importante sobre temas de fondo, que necesitan de respuestas rápidas". Blanco, que ha hecho estas declaraciones en una entrevista con RNE, cree que la primera reacción del principal partido de la oposición fue, quizá, "espontánea", pero cuando uno abandona "el exceso", surgen las "coincidencias". No obstante, otras propuestas se pueden matizar y con algunas otras no está de acuerdo.
Por su parte, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, también ha calificado hoy de "positiva y útil" la primera reunión bilateral de la comisión gubernamental con el PP y cree que la mitad de las propuestas de éstos coinciden con el Ejecutivo, aunque ha subrayado que hay una diferencia "profunda" en el ámbito impositivo.
Salgado ha incidido tras la reunión de la comisión gubernamental con el equipo económico del PP, encabezado por Cristóbal Montoro en que no se habían tenido en cuenta las medidas propuestas por el PP sobre reforma laboral por entender que ésta debe ser tratada en el diálogo social.
El ministro destaca la reforma del sistema financiero o las medidas sobre morosidad como dos de los temas en los que podría haber más acercamiento entre el Gobierno y el PP. Por el contrario, las medidas sobre fiscalidad no son compartidas por el Ejecutivo ni tampoco su plan de recorte de gasto, menos "ambicioso" que el aprobado por el Gobierno socialista.
"En el tema fiscal no cuadran los números", afirmó Blanco con relación al documento del PP. Así, dijo que no puede pedir, por ejemplo, que se mantenga el mismo nivel de infraestructuras si se recorta el crédito al Adif. "Hay cosas que se pueden matizar, pero hay ámbitos para el acuerdo", apuntó. Blanco se felicitó además de que el PP esté dispuesto a atender las propuestas que ha realizado el Gobierno en el marco de la comisión política para lograr un acuerdo en favor de la recuperación económica y del empleo y que hoy celebrará una nueva reunión.
Asimismo, Salgado destacó que hay diferencias en el fondo y en la forma en la que el PP plantea la reducción del déficit público, ya que si bien coinciden en la contención del gasto no ocurre así en el capítulo de ingresos, donde el Gobierno sigue apostando por el incremento moderado de los impuestos.
En este sentido, subrayó que hay discrepancia entre ambas partes por la subida del IVA a partir de julio, una medida que Salgado recordó que cuenta con el beneplácito de las autoridades europeas y de la OCDE.
Salgado señaló que en el horizonte próximo no se recuperarán los ingresos tributarios obtenidos en el pasado en el sector de la construcción y añadió que, además, la recaudación por IVA en España es la segunda más baja de Europa después de Luxemburgo.
Asimismo, incidió en que en 2007 la presión fiscal fue del 37% y que ahora con esa subida impositiva se reducirá al 34%, porcentaje similar a cuando el PP dejó el Gobierno, y reiteró que es "absolutamente necesario" hacer esas modificaciones impositivas.
Para Blanco, "lo importante es aprobar un conjunto de medidas que son necesarias para inyectar confianza en la economía", subrayó el ministro, que aseguró que el Gobierno "no está buscando una foto", sino un acuerdo para ayudar a la economía y la sociedad española. Aunque avisó de que el Ejecutivo tiene la responsabilidad de tomar medidas, Blanco cree que sería mejor si éstas tuvieran el respaldo de las fuerzas políticas, por lo que insiste en la necesidad de un acuerdo.
Desde su punto de vista, todas las propuestas que hagan los agentes sociales deben estudiarse, entre ellas la que planteó ayer la CEOE de implantar un contrato de inserción dirigido a jóvenes, de carácter temporal y sin indemnización por despido. No obstante, Blanco precisa que "lo que necesita España es estabilidad laboral y "no precarizar el mundo del trabajo".
CEOE quiere que este contrato de inserción sea parecido al de Francia, país en el que en 2005 se creó el llamado Contrato de Inserción en la Vida Social (CIVIS), concebido como un dispositivo de acompañamiento de jóvenes de 16 a 25 años, sin cualificación o estudios superiores no validados y con dificultades de inserción, hacia un empleo duradero o una actividad profesional.
Las medidas que se desarrollan en el marco de este dispositivo giran en torno a la orientación, la cualificación o la adquisición de una experiencia profesional y tienen en cuenta las dificultades del joven y su proyecto profesional de inserción en un empleo duradero, tal y como está definido en Francia, y se cobra una retribución anual de unos 600 euros en el que no consta la indemnización por despido ni a cobrar el paro.
"No entiendo cómo puede haber trabajadores que no pueden tener derecho a indemnización por despido ni a cobrar el paro", ha señalado Blanco al respecto. Hay que estudiarlo, pero a mí me gustaría que se pusieran sobre la mesa propuestas para crear empleo de calidad y no que contribuyan a precarizar más el mundo del trabajo".