
Estas cifras suponen cierta moderación respecto a las del trimestre anterior, cuando el PIB cayó un 0,3% en tasa intertrimestral y un 4% en tasa interanual y constatan las previsiones del Ejecutivo, que apuntaban una caída global del 3,6% en el conjunto del año.
Ya son seis trimestres de caídas trimestrales y cinco de retrocesos interanuales y el Banco de España incide en que el deterioro del conjunto de 2009 (-3,6%) es "la mayor caída de la actividad" de las últimas décadas. Una caída que, admite, no sólo se ha producido en consonancia con la recesión mundial, sino también por los "desequilibrios acumulados durante la fase expansiva".
El Banco de España señala que "el retroceso de la producción fue consecuencia del pronunciado descenso de la demanda nacional "de un 6% en el promedio de 2009", que afectó a todos sus componentes, excepto a los vinculados a la actuación de las AAPP". Eso sí, el organismo señala que en la segunda mitad del año se produjo una cierta moderación del descenso intertrimestral del gasto, y apunta a la posible recuperación del consumo y la inversión en equipo, fruto de las ayudas a la adquisición de vehículos y la inversión en obra pública por el del Fondo de Inversión Local. La contribución positiva del sector exterior continuó siendo elevada (2 puntos) aunque inferior a la del trimestre precedente.
En concreto, el gasto en consumo final de los hogares mantuvo la "tónica de debilidad" de los trimestres previos, aunque en términos intertrimestrales podría haber mostrado una tasa "ligeramente positiva", tras siete trimestres de retroceso, gracias, en parte, al "intenso" crecimiento de las matriculaciones por el Plan 2000E que, podría haber supuesto una anticipación del gasto y acabar, por tanto, detrayendo la demanda de estos bienes en el futuro.
El gasto en consumo de los hogares se vio afectado en el cuarto trimestre por la incertidumbre asociada al "marcado deterioro" del mercado de trabajo y por el efecto negativo de la destrucción de empleo sobre las rentas salariales, aunque también contribuyeron las restricciones de crédito y la disminución de la riqueza asociada a la tendencia descendente del precio de la vivienda.
Por otra parte, el informe apunta que el IPC descendió un 0,3% en el promedio de 2009, frente a un aumento del 4,1% en 2008. La inflación media anual no había sido negativa desde 1952.<
En cuanto al empleo, el boletín calcula una caída interanual del 6,1% en el cuarto trimestre, con lo que en el conjunto de 2009 la ocupación habría caído una media del 6,7%.
El Banco de España subraya sin embargo que la caída de la ocupación fue en los últimos tres meses del año 1,2 puntos inferior a la del tercer trimestre, y destaca que ese menor descenso del empleo habría afectado a todas las ramas de la economía, sobre todo a la construcción y a la industria.