
"¿Podrían hacer algo los países con superávit? Se pregunta Lagarde, quien añade que hacen falta siempre dos "para bailar el tango". "Alemania ha hecho claramente un buenísimo trabajo en los últimos diez años o así al mejorar su competitividad y contener los costos laborales. Pero no estoy segura de que sea ése un modelo sostenible a largo plazo para el conjunto del grupo. Se requiere una mejor convergencia", explica la ministra. Según deja claro Lagarde, la principal diferencia entre Alemania y Francia - y otros países de la eurozona- está en si Berlín debería impulsar, como piensa París, su demanda interna para ayudar a las industrias exportadoras de sus socios.
Lagarde no considera prioritario, por otro lado, el establecimiento de un Fondo Monetario Europeo como el propuesto por su homólogo alemán, Wolfgang Schäuble, aunque no lo descarta, pero señala que los países de la zona del euro deberían antes de nada asegurarse de que Grecia cumple las medidas de austeridad prometidas. Además, con algo de "creatividad e innovación" podrían encontrar margen de maniobra suficiente en el tratado existente para reforzar la disciplina y el control presupuestarios.
En lugar de enmendar el tratado para crear un Fondo Monetario Europeo (FME), tarea que "nos ocuparía otros tres o cuatro años", los países de la eurozona deberían adoptar lo que califica de "leyes suaves" tendentes a reforzar la disciplina. En concreto, señala que "merece la pena" estudiar la posibilidad de adoptar sanciones más duras que las propuestas por su colega alemán.
Pero expresa su preferencia por procedimientos de control más rápidos y sanciones menos dolorosas pero más realistas y explica que la amenaza existente de imponer a Grecia una multa de acuerdo con las reglas fiscales de la UE resulta "tan improbable que no funciona realmente como factor de disuasión".
Lagarde defiende además en la entrevista las medidas propuestas por la Unión Europea contra los llamados "credit default swaps" (seguros contra el impago de la deuda soberana) que, según sus críticos, han utilizado los especuladores para manipular el precio de la deuda griega.
El ministro alemán de finanzas, Wolfgang Schäuble, afirma que su iniciativa para la creación de un FME tiene justificación, ya que "necesitamos reglas más severas. El Pacto de Estabilidad no es suficiente". "Entonces (cuando fue aprobado) no se pensó en la posibilidad de que un país del euro se volviera insolvente", comenta Schäuble en una entrevista exclusiva que publica hoy el tabloide Bild, que le ha visitado en el hospital donde se recupera de una operación quirúrgica.
Agrega que "el FME no ha sido concebido para Grecia. Esto hay que dejarlo claro. La crisis actual hay que resolverla con los instrumentos actuales y el Gobierno griego merece todo el respeto por sus esfuerzos de ahorro". "Quien moviliza ahora la calle en contra (de dichos esfuerzos) es un irresponsable", afirma Schäuble, quien desmiente los rumores sobre la posible concesión de créditos a Grecia para superar la crisis con el argumento de que "no hay una nueva situación".
A la hora de definir las "reglas más severas" que necesita el espacio del euro, el jefe del Tesoro alemán cita "un control intensivo" y "sanciones más duras". Con la vista puesta en lo sucedido en Grecia subraya que "nunca más debemos permitir que se nos engañe de esa manera. Sólo así habrá confianza en el euro. También hay que reflexionar sobre lo que se hace con un país que insiste en violar las reglas".
Schäuble reitera que en ese caso y en situaciones extremas hay que pensar "en la posibilidad de que un país que no sea capaz de poner orden en sus finanzas acabe abandonando el espacio del euro. Esa sola perspectiva hace que rija una disciplina bien distinta".
Tras reconocer que su propuesta hace necesario modificar tratados como el de Maastricht y el consenso de los 27, el ministro alemán comenta que "queremos convencer a todos. Esto será laborioso y durará su tiempo. Pero debemos empezar ahora".
En cuanto a la situación de los mercados internacionales, Schäuble subraya que "lo importante ahora es ponernos de acuerdo a nivel internacional sobre reglas efectivas. Con amplios controles, más transparencia y la posibilidad de permitir que grandes bancos lleguen a arruinarse de manera ordenada". "Además, el Gobierno federal tiene intención de aprobar este abril una tasa bancaria para que el mundo financiero sufrague también los costes de la crisis", señala el titular alemán de Finanzas.
Finalmente comenta que en las últimas semanas ha llevado su Ministerio desde la cama del hospital y telefoneado a diario con la canciller federal, Angela Merkel, y con frecuencia con sus colegas europeos. Schäuble ha sido sometido a una intervención quirúrgica en la espalda, que debe realizar periódicamente desde que en 1990 sufriera un atentado a manos de un enajenado mental que le disparó en la espalda y la cara y le dejó postrado en una silla de ruedas.