La industria acogió ayer con frialdad los primeros brotes verdes en una actividad golpeada por la crisis en 2009. Tras presentar descensos de dos dígitos a lo largo de ese año, la entrada de pedidos registró un incremento del 6,2% y la caída de la producción industrial se atenuó hasta un 1,5% en diciembre. "Esa mejora responde en exclusiva a que es el resultado de comparar las cifras de diciembre de 2009 con las de 2008, cuando las estadísticas de la industria ya eran negativas", apunta José Luis Castañeda, secretario general de la patronal de bienes de equipo Sercobe.
Una distorsión que también se ha producido en el caso de los pedidos a la industria de bienes de equipo, la segunda mayor exportadora tras el automóvil. Según la estadística del INE, los pedidos a estas empresas crecieron un 28,2% en diciembre. "Eso es imposible porque en el último trimestre de 2009 se ha producido el mayor descenso en el ritmo de pedidos", señala Castañeda, que augura que se quedará satisfecho si consiguen este año alcanzar los niveles registrados en 2009. En ese ejercicio, la facturación de los asociados registró la mayor caída en diecisiete años.
El frenazo en la recuperación de la economía alemana, el segundo mayor cliente de la industria, ha generado aún más dudas sobre la recuperación de las ventas.
Una previsiones similares barajan desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), que prevén cerrar este año con cifras parecidas de ventas, pese a que las registradas en 2009 fueron las más bajas en trece años. "Estimamos que crecerán un 18% por las ayudas del Plan 2000E en el primer semestre y que bajen en ese mismo porcentaje en el segundo por la subida del IVA y deterioro económico", señalan fuentes de la patronal.
Los fabricantes prevén que la producción se mantendrá en los 2,2 millones de vehículos de 2009, ante las dudas por la evolución de los dos mayores clientes, Francia y Alemania.