El objetivo del sistema financiero es poner en contacto a los ahorradores con los demandantes de ahorro. Está integrado por las instituciones, los instrumentos y los mercados financieros que hay en un país. Al ser un sistema organizado permite ahorrar costes de transacción o de búsqueda. De este modo los ahorradores obtienen una rentabilidad de sus ahorros, los demandantes de ahorro mayor facilidad de encontrar recursos a menores costes y las instituciones financieras obtienen un beneficio empresarial.
Las instituciones financieras: son el conjunto de instituciones especializadas en la mediación entre los oferentes de ahorro (prestamistas) y los demandantes de ahorro (prestatarios). Se pueden clasificar de varias formas. Una de las más importantes es la que distingue entre intermediarios financieros bancarios (ejemplos principales: Bancos, Cajas de Ahorro y Cooperativas de Crédito): una parte de sus pasivos (por ejemplo, depósitos a la vista), sirve de medios de pago, y por tanto son "dinero" bancario; e Intermediarios financieros no bancarios: cuyos pasivos no son "dinero"; los Fondos y Sociedades de inversión y las Compañías aseguradoras entre ellos. Existen muchas clases de instrumentos financieros: depósitos, acciones, bonos, obligaciones,...
El sistema financiero español posee una estructura muy compleja y ha sufrido una profunda evolución en los últimos años. Desde el punto de vista institucional el control de las entidades y mercados financieros corresponde a las siguientes entidades:
-Banco central europeo, define y ejecuta la política monetaria de la comunidad.
-Ministerio de economía y hacienda, que controla y ordena de modo general todo el sistema.
- El Banco de España con importantes funciones sobre la política monetaria y sobre el control de las entidades y establecimientos de crédito.
-Comisión nacional del mercado de valores, supervisa e inspecciona el mercado de valores. Además asesora al Gobierno en materias de su competencia y vela por el cumplimiento de las leyes, lo que conlleva al ejercicio de la potestad sancionadora.
EVOLUCIÓN GENERAL DEL SISTEMA FINANCIERO ESPAÑOL
La evolución de las últimas décadas ha estado caracterizada por:
-El importante crecimiento del peso de las actividades financieras.
-La desintermediación: el creciente predominio de las formas directas de operar.
-El crecimiento de los intermediarios financieros No bancarios: Fondos de inversión, Fondos de Pensiones, Compañías de Seguros.
-El encaminar la política económica a fomentar la liberalización, tanto en el plano nacional como en el internacional: es decir incremento de la facilidad de acceso y salida de los mercados. Y la supresión o simplificación de las normas legales que regulan la forma de operar en los mercados.
-La Innovación tecnológica: que se manifiesta en dos modalidades: mediante nuevos procesos, (introducción de la electrónica; cajeros automáticos, transferencias electrónicas) y mediante nuevos productos (derivados como futuros, opciones) y servicios (domiciliación recibos, gestión de patrimonios, tarjetas de crédito)
-La internacionalización: creciente apertura e integración de los sistemas financieros nacionales.
-La evolución general del número de instituciones bancarias ha sido a la baja, desde la década de los años 80 del siglo XX, (por fusiones o por desaparición: así había 364 en 1985 y 272 en 2006. Un ejemplo, fue la progresiva agrupación de numerosos bancos en torno al BBVA o al Santander-Central-Hispano.
-El número total de empleados se ha ido moderando.
-Gran aumento del número de sucursales: de las 32503 en 1985 hasta las 43286 en 2006.
Otros rasgos, en comparación con la UE-15 son:
-Elevado número de sucursales, como parte de la estrategia de banca 'al detalle', cercana a la población. Por cada 1000 habitantes: España tiene 0.97 sucursales; Francia, 0.44; Reino Unido, 0.24.
-Bajo número de empleados por sucursal. España, 6.2; Francia, 15.9; Reino Unido, 28.7.
-Elevada proporción de cajeros automáticos. España, 1.04 cajeros por cada 1000 habitantes; Francia, 0,31; Reino Unido, 0.45.
Una vez detalladas algunas de las claves del sistema financiero español diferenciemos entre bancos y cajas.
Los Bancos: son instituciones con ánimo de lucro. Jurídicamente deben ser sociedades anónimas con un capital mínimo dividido en acciones nominativas. Hacen de intermediarios financieros y además ofrecen otros numerosos servicios (desde la domiciliación de recibos hasta la guarda de valores y gestión del patrimonio de clientes). En España, los bancos actúan según el principio de banca universal, a diferencian de otros países (por ejemplo EE. Unidos), donde actúan como banca especializada, bien como banca comercial o bien como banca industrial. En 2006, había en España 142 bancos operando, con algo más de 113.000 empleados, algo más de 15.000 sucursales. Tenían el 45,5 % del mercado de créditos, y el 42,6 % de los depósitos de nuestro país. Perdieron de forma importante cuota de mercado frente a las Cajas. Pero, de todos modos, por recursos propios (capital propio) son con gran diferencia las entidades de depósito más importantes.
La mayor diferencia con las cajas de ahorro radica en el reparto de beneficios obtenidos y en el organigrama de la identidad. Los órganos sociales de la entidad bancaria son: Junta general de accionistas, Consejo de Administración y Auditores de cuentas.
Las Cajas de Ahorro: tienen naturaleza jurídica de fundación. Las instituciones fundadoras pueden ser de naturaleza pública (corporaciones municipales, diputaciones) son entidades sin ánimo de lucro. No son sociedades y carecen de capital anónimo, en su lugar figura un fondo de dotación cuya cuantía mínima es la misma de los bancos. Existe un gran debate entre los expertos acerca de si su carácter jurídico es público, privado o mixto.
Los beneficios deben destinarse a constituir reservas, que garanticen la solvencia, mediante el incremento de los recursos propios; a retribuir las participaciones de capital y a la obra benéfico-social para la que se fundaron.
El organigrama de las Cajas de ahorros: Asamblea general- consejeros generales, Consejo de Administración y Comisión de control. En 2006 eran 47, con más de 124.000 empleados y más de 23.000sucursales. Tenían el 49,1% de los créditos y el 50,6 % de los depósitos. Su operativa se ha ido haciendo cada vez más cercana a la de la banca privada.
Las diferencias se recortan; ambos ofrecen idénticos productos y se dirigen cada vez más a un mismo público.
El número de oficinas tanto de bancos como de cajas creció mientras que estos intermediarios obtenían beneficios, ahora no son necesarias tantas oficinas ya que se pueden realizar las operaciones por internet y otras empresas ofrecen los mismos servicios (financiación), además por la elevada morosidad no disponen de liquidez para continuar con su actividad y para poder subsistir deben recurrir a fusionarse y cerrar oficinas.
Desde hace años, son frecuentes las opiniones de algunos analistas y sectores para reformar la regulación de las cajas. En su versión radical, se trataría de 'privatizar' dichas entidades mediante la transformación en sociedades mercantiles. En ausencia de precisiones adicionales, la 'privatización' aplicada a las cajas constituye, obviamente, una expresión impropia, puesto que ya son privadas, a pesar de que una parte de las mismas debe su creación a instituciones públicas y de que algunas actuaciones aisladas en ámbitos autonómicos en relación con ellas se produzcan impregnadas por una filosofía de empresa pública que es extraña a su historia. Otro tipo de propuestas descartan el cambio de naturaleza jurídica, para centrarse, básicamente, en la modificación de la normativa sobre los órganos de gobierno y/o en el replanteamiento de los instrumentos que sirven a las cajas para obtener recursos propios.