El director general del IEF, Fernando Casado, ha asegurado, en rueda de prensa, que es necesaria "una profunda reforma del sistema de pensiones que sea fruto del consenso de todas las fuerzas políticas".
Estas reformas deben incluir "situar la edad de jubilación entre los 65 y los 70 años según la naturaleza de cada sector profesional y establecer como base cálculo de las pensiones el total de las aportaciones realizadas durante la vida laboral del trabajador".
El IEF agrupa a las grandes empresas familiares españolas y actualmente representa a 96 compañías con una facturación media de 169.000 millones de euros. Entre las empresas de la agrupación se encuentran, por ejemplo, Barceló, Mercadona, Mango, Riu, Osborne, Acciona, Planeta, Prisa y Nutrexpa, entre otras.
Actualmente, la edad de jubilación está en los 65 años y la pensión se calcula con la base de cotización de los últimos 15 años de la vida laboral del trabajador. El Gobierno ha propuesta retrasarla hasta los 67 años aunque la medida se negocia aún con los otros partidos en el Pacto de Toledo.
Por su parte, el presidente del IEF, Simón Pedro Barceló, explicó que la institución "apuesta por la creación de un sistema mixto de ahorro, a través del cual los trabajadores podrían destinar voluntariamente a una cuenta personal gestionada por el Gobierno tres puntos más de cotización a la Seguridad Social, con la que se complementaría en el futuro su pensión".
Barceló enmarcó todas estas medidas en la necesidad de emprender reformas estructurales para que España pueda salir de la crisis.
La reforma de las pensiones es una de las medidas más discutidas emprendidas por el Gobierno actualmente. El miércoles, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, añadió más 'leña' a la polémica al recomendar a los ciudadanos que contraten un plan de pensiones privado para complementar las ayudas públicas.