En primer lugar, en la comparación entre trimestres, los datos que están sobre la mesa de Salgado anticipan que el PIB "Estadística no publicará el dato hasta el 11 de febrero" registró un crecimiento cero de octubre a diciembre, superando así cuatro trimestres de recesión.
En segundo lugar y más a largo plazo, la comparación interanual (esto es, la que se hace entre el mismo periodo de diferentes años) arroja que la economía saldrá de números rojos en esta medición cerca de los meses de verano, dejando atrás 5 datos sucesivos en negativo.
Las cifras del ISA "que anticipa la evolución del PIB en un horizonte de seis meses" ya han sido avanzadas, a su manera, desde el Ministerio de Economía: una parte del equipo de Zapatero aún confía en que el crecimiento de los tres últimos meses de 2009 que publique Estadística llegue al +0,1%.
Sería una décima más de lo que marca el Indicador Sintético de Actividad, algo muy popular políticamente para vender de cara a la opinión pública una salida de la crisis, pero prácticamente insignificante desde el punto de vista técnico-económico. De ahí que otra parte del Ministerio sea más cercana al crecimiento cero que muestra el indicador avanzado.
Con independencia de esta discusión, los expertos toman el ISA como uno de los más fiables que existen actualmente, dado que es elaborado internamente por los propios técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda que pilota Salgado.
Para calcularlo toman como referencia, las cifras oficiales de actividad, como es el caso de las ventas de coches, el consumo de cemento, el paro o la inflación.
Si bien la mayoría de estos datos arrojan un balance que llama al optimismo -como es el caso de estadísticas recientes como la creación de empresas, la menor caída de la facturación de las empresas, o los precios industriales, otros alimentan el temor a un nuevo rebrote de la crisis. Es especialmente el caso del consumo minorista, que refleja que las familias no se atreven aún a elevar su gasto, dadas las altas cifras de paro.
Signos positivos
1. La mayoría de los analistas, aunque con prudencia, prevén que a lo largo de 2010 se tocará el fondo en la caída del crecimiento en España. (Citi fue un poco más lejos y ayer confió en que España cierre el año con un PIB positivo del 0,2%. )
2. Aunque sea de forma artificial (impuestos y encarecimiento del transporte), los precios han dejado de caer. Ayer se supo que, por primera vez en 13 meses, los precios industriales subieron el 0,4% en diciembre de 2009 respecto al mismo mes del año anterior.
3. La caída en los pedidos de la industria de los últimos once meses es de un vertiginoso 23%. Sin embargo, en el último mes analizado por el INE (noviembre) el ritmo de la contracción se había reducido a un 1,5%. La cifra de negocio aún cae, pero un 3,8% cuando llegó a rebasar el 30%.
4. El turismo no no ha caído tanto como se esperaba. Las pernoctaciones cayeron un 6,6% el año pasado y la llegada de extranjeros un 8,7%, cuando se preveía un 10%. De todos modos, está por ver si se recuperan los viajeros perdidos.
La confianza empresarial, en el mejor nivel en año y medio
Por otra parte el índice de confianza empresarial en España ganó casi cinco puntos en el último trimestre de 2009 y se situó en los menos 16,8 puntos, según el indicador que elaboran las Cámaras de Comercio. Aunque continúa en terreno negativo, es el mejor registro del último año y medio.
Si se hace una descomposición del índice, los dos indicadores (situación y perspectivas) muestran una clara mejoría. El primero, que da cuenta de la coyuntura en el momento en que se realizó la encuesta, recuperó siete puntos y se situó en el -20,6%. Por su parte, el de perspectivas de cara al primer trimestre de 2010 sumó 2,8 puntos, hasta situarse en los -12,9 puntos.
Construcción es el único sector en el que la confianza de las empresas se ha reducido. Por su parte, industria y comercio mantienen una senda hacia resultados más favorables desde hace ya varios trimestres.
La encuesta del ICE de enero, elaborada a partir de la opinión de más de 6.400 empresas, señala que la aportación de las variables de empleo e inversión se mantienes estables, aunque siguen en tasas negativas, al tiempo que resalta la recuperación de la cifra de negocio. Aunque la caída de la demanda sigue siendo el principal lastre de la confianza empresarial, ha mejorado respecto a trimestres anteriores. También los problemas de financiación redujeron su peso negativo en el índice.