A lo largo de 2009, la cifra de parados se ha disparado en 1.118.600 personas. Alcanza así su cota más alta de la serie histórica comparable de la Encuesta de Población Activa (EPA), que arranca en 2001. Remontándose más atrás, utilizando series no comparables, no se alcanzaba un porcentaje de esta naturaleza desde el primer trimestre de 1998, cuando la tasa de paro llegó a situarse en el 19,41%. Respecto al número total de desempleados, es el nivel más elevado de la historia, ya que el número de activos (de 22,9 millones de personas en el último trimestre de 2009) ha crecido considerablemente en los últimos años (en 2005 era de 20 millones, por ejemplo).
La tasa de actividad se sitúa en el 59,76%, seis centésimas menos que en el tercer trimestre. La de los varones es del 68,14% (un punto menos que en el cuarto trimestre de 2008) y la de las mujeres del 51,7% (tres décimas superior a la de un año antes). En 2009, hay que destacar además una importante reducción de la población activa. En el conjunto del ejercicio, salieron del mercado de trabajo español 92.200 personas ante su incapacidad para ocuparse y dejaron de computar como población activa y como parados.
Además, en 2009 la ocupación cayó el 6,10%, lo que equivale a 1.210.800 trabajadores, hasta las 18.645.900 personas. Es el mayor descenso de la historia de este indicador que comenzó a elaborarse en 1976.
El número de hogares con todos sus miembros activos en paro se incrementó el año pasado en un 47%, hasta un total de 1,22 millones. En concreto, el aumento es de 392.800 familias. Por el contrario, el año pasado, el número de hogares en los que todos sus componentes tienen trabajo se redujo un 6,84%, hasta las 9.408.400 familias, 690.700 menos que al cierre del ejercicio anterior. Por otro lado, el paro cada vez iguala más la brecha entre hombres y mujeres. La tasa de paro de los hombres es del 18,64%, frente al 12,96% de un año antes, y la de las mujeres subió casi cuatro puntos porcentuales, hasta el 19,07%. Desde comienzos de 2007, se han quedado el doble de hombres que de mujeres en paro.
No sólo la dureza de la crisis se ha dejado notar en las estadísticas de empleo, también su persistencia. El número de parados de larga duración (que llevan más de un año en esta situación) casi alcanza los 1,5 millones de personas, frente a los 685.000 de un año antes.
Por comunidades, destaca especialmente el incremento interanual en Baleares (un 61,72% más) y en la Comunidad Valenciana (un 50,9%). Ambas se encuentran muy por encima de la subida media, del 35%. La EPA también muestra aumentos significativos en Madrid (un 44,4% más) y Murcia (un 43,4%).
La tasa de temporalidad se sitúa en el 25,08%, lo que supone 77 centésimas menos que en el trimestre precedente. Este índice se viene reduciendo desde el comienzo de la crisis, ya que los trabajadores temporales desde el primer momento han sido los más afectados por los despidos. Por su parte, el número de ocupados a tiempo parcial (cuya tasa es muy baja en España respecto a otros países de Europa) en el último trimestre de 2009 aumentó en 154.600 personas (101.800 de ellos mujeres), hasta 2.470.700 ocupados.
De esta forma, 2009 se convierte en el tercer año consecutivo en el que se incrementa el número de desempleados. En 2007, el paro se incrementó en 117.000 personas y en 2008 subió en 1.280.300 desempleados.
Si se desgranan los datos por sectores, los servicios han resultado especialmente afectados. Aunque la crisis tuvo su origen en la construcción y rápidamente pasó a la industria, el terciario ya se ha topado de lleno con la cara más dura de la recesión: el desempleo. En concreto, en 2009 registró 1.414.500 parados (267.100 más en un año). La construcción, con 614.600 desempleados, registró un aumento en el año de 29.700 personas, aunque se redujo en 7.500 en el trimestre. Por su parte, la industria registró 327.400 desempleados (39.300 más en un año aunque disminuyó en 32.400 entre octubre y diciembre).
El paro viene cebándose especialmente con los más jóvenes. La tasa de desempleo entre los menores de 25 años se situó en el cuarto trimestre en el 39%, 10 puntos porcentuales más que un año antes. Pese a ello, la mayor cifra de parados se concentró entre los 25 a 54 años, con 3.180.200 desempleados al cierre de 2009, el 38,20% más; en tanto que los jóvenes de 16 a 24 años sumaron 816.000 parados (598.000 de 20 a 24 años, donde el paro subió el 29,71% y 218.400, de 16 a 19 años, entre quienes bajó un 2,44% en el año).