
Se trata de una reunión informal de los ministros (o secretarios de Estado) para Europa de la UE. No obstante, , de ella no saldrá ninguna conclusión formal como explicó este martes el anfitrión español,
Diego López Garrido.
La agenda del encuentro de dos días prevé que se aborden varias de las prioridades españolas para el semestre, tras lo que la presidencia española podrá obtener el consenso global de los Veintisiete, como punto de partida para sus futuras propuestas.
Los ministros se centrarán hoy en la puesta en marcha del Tratado de Lisboa, especialmente en ámbitos como el del lanzamiento del Servicio de Acción Exterior, el nuevo cuerpo diplomático que deberá llevar la voz de la política exterior europea dirigida por la alta representante, la baronesa Catherine Ahston. Por el momento el grupo de trabajo en el que hay dos españoles ultima su estructura y organización está en los primeros estadios del trabajo, pese a que está previsto que se ponga en marcha en el mes de abril,.
Felipe González, ex presidente español y líder del 'Comité de sabios' sobre el futuro de Europa, será el ponente durante un almuerzo de trabajo en el que se abordará el concepto de ciudadanía y la iniciativa legislativa popular hoy mismo.
Según López Garrido, con el Tratado de Lisboa los ciudadanos "elevan" su categoría en la UE, entre otras cosas, porque la Carta de Derechos que entró en vigor el 1 de diciembre, es de carácter vinculante. En la comida también intervendrá el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.
Uno de los aspectos que más interesan al secretario de Estado español es concretar con sus homólogos en las características que deberá tener la iniciativa legislativa ciudadana, que prevé que con un millón de firmas, se puedan realizar propuestas ante el Consejo Europeo con el fin de que puedan convertirse en ley comunitaria. De hecho, la presidencia de turno ya tiene una propuesta firme que consensuará con los Veintisiete, en el que se establece el número de países de los que deben proceder las firmas, los porcentajes o el modo de certificar su veracidad, entre otras cuestiones.
También se abordará durante las reuniones de la tarde el proceso de adhesión de la UE al Convenio Europeo de los Derechos Humanos, suscrito por todos sus países miembros, pero no por la UE como institución, o la formulación de la Cláusula de Solidaridad, mecanismo de ayuda solidaria entre Estados miembros en caso de que uno de ellos sufra un ataque terrorista u otra catástrofe.
El jueves será el turno para abordar la Estrategia Europa 2020 -el plan para los próximos diez años que sustituirá a la fallida Agenda de Lisboa-. Los ministros debatirán sobre la manera de salir de la crisis, cuándo y cómo eliminar las medidas de apoyo al sector financiero, por ejemplo, y el método para lograr un crecimiento económico sostenible y equilibrado. Eso sí, como recordó López Garrido, "en última instancia, es la Comisión Europea la que tiene que plantear en una comunicación formal el contenido", previsiblemente después de que el 11 de febrero se reúna en Bruselas el Consejo Europeo extraordinario convocado por Herman Van Rompuy, el presidente permanente, que tratará esencialmente este asunto.
La reunión de hoy es la primera prueba de fuego para la presidencia española de la Unión Europea.